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Imagine esto: una habitación oscura llena de maquinaria pesada, empleados trabajando arduamente en sus puestos de trabajo, el sonido de los equipos penetrando en el aire, con una visibilidad tan densa como el lodo. Apenas puede ver a los empleados, porque el aire que respiran está viciado por la condensación de los fluidos para trabajo de metales. No existe prácticamente ventilación adecuada.
Ésta es la descripción de una típica tornería que utilizaba fluidos para trabajo de metales en los años setenta y ochenta. Ronald Kline no tiene que usar su imaginación para remontarse a esa época. La vio con sus propios ojos.
“La gente respiraba esos químicos. Los químicos entraban en los pulmones, se filtraban en todo el cuerpo y los expulsaban tosiendo”, afirmó.
La mala ventilación y la falta de normas o conocimientos uniformes sobre los químicos provocaron estragos en la salud de los trabajadores.
Kline, de 66 años de edad, es miembro del Sindicato Local 171 de la UAW desde hace 45 años, una agrupación de sindicatos locales que representa a aproximadamente 800 miembros en la planta Volvo Powertrain en Hagerstown, MD. Es representante de seguridad en esa planta desde hace 17 años.
Las condiciones de trabajo han mejorado un poco para la gente que utiliza fluidos para trabajo de metales, pero Kline sostiene la necesidad de que se acepte la solicitud presentada por la UAW el 28 de abril, en la que solicita al gobierno federal que establezca una norma integral para proteger a los trabajadores de la peligrosa exposición a estos fluidos.
“Todos saben lo que sucedió con la OSHA en los últimos ocho años. Por este motivo, este tema quedó relegado”, afirmó Kline haciendo referencia a los ocho años de falta de control durante la administración de Bush.
La solicitud presentada ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de EE.UU. (OSHA, por sus siglas en inglés) plantea la necesidad de intervención gubernamental ante las importantes pruebas de los graves efectos que tiene la exposición ocupacional a fluidos para trabajo de metales sobre la salud.
Según Kline, los problemas de salud derivados de la exposición incluyen asma y neumonitis por hipersensibilidad.
“En la planta donde trabajo se registraron ocho casos entre 2000 y 2004”, comentó Kline.
La exposición a los químicos, así como a las bacterias y hongos que crecen en los fluidos para trabajo de metales a base de agua, están vinculados con la neumonitis por hipersensibilidad, una enfermedad cuyos síntomas incluyen inflamación severa de los pulmones, falta de aire, tos, fiebre y escalofríos. La exposición a estos fluidos también está vinculada al cáncer, según algunos estudios publicados sobre la exposición que históricamente han tenido los miembros de la UAW a esas sustancias.
“Desde que nos enteramos qué es la neumonitis por hipersensibilidad, no se registraron nuevos casos”, comentó Kline. “Incorporamos ventilación local para todos los equipos, cercamos y limpiamos las máquinas y controlamos el tipo de fluido para trabajo de metales que se utiliza. En la actualidad, todo químico o líquido [que se utiliza en la planta Volvo Powertrain] debe contar con mi aprobación. Los fabricantes incluyen una divulgación completa de la composición del material.”
Entonces, ¿por qué los trabajadores de la planta Volvo Powertrain necesitan la intervención del gobierno para que establezca una norma integral sobre fluidos para trabajo de metales, particularmente cuando algunas normas sobre estos fluidos ya están incluidas en el texto de los convenios de la UAW?
“Se reafirmaría la necesidad de contar con una norma integral antes de que tengamos que negociar nuestro próximo convenio”, afirmó Kline. “Al comenzar una nueva negociación, si el gobierno federal tiene establecido un conjunto de normas de seguridad y control, no será necesario discutir tanto para celebrar un convenio.”
“Algunos de los custodios que no están al tanto de los fluidos peligrosos también se verán beneficiados por esta medida. Recuerdo una oportunidad en la que impartí un curso de capacitación sobre seguridad en el [Centro de Educación Familiar Walter and May Reuther de la UAW] en Black Lake. Varios estudiantes desconocían los peligros de los fluidos para trabajo de metales”, agregó.
“Todos los trabajadores, estén afiliados o no al sindicato, necesitan contar con la protección de una norma federal, racional y uniforme que rija la exposición a fluidos para el trabajo de metales”, afirmó Bob King, Presidente de la UAW. “Estos fluidos son sustancias peligrosas que pueden generar condiciones que ponen en riesgo la vida.”
Se estima que más de un millón de trabajadores, muchos de ellos miembros de la UAW que trabajan en plantas de producción, están expuestos a fluidos para trabajo de metales y a lubricantes.
La UAW insta a las organizaciones laborales y a otras organizaciones de salud y seguridad a sumarse a esta solicitud para proteger a los trabajadores de estos fluidos, en el presente y en el futuro.
“Me preocupa la próxima persona a cargo del lugar de trabajo, la persona que tenga que crear un ambiente de trabajo seguro sin contar con estas normas o la protección del gobierno federal”, aseveró Kline.
Joan Silvi