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El nuevo acuerdo crea 6400 empleos nuevos en las instalaciones de GM

La de Spring Hill, entre las plantas parcialmente paradas, tienen programado reabrir


    Sherry Bishop-Smith tiene 32 años con GM.

La ratificación de septiembre del nuevo Contrato Nacional 2011 UAW-GM trajo la buena noticia de que se crearán otros 6400 empleos en las instalaciones de GM.

Y, lo que no fue una sorpresa realmente, es que para la mayoría de los miembros cesados de UAW-GM —incluyendo a los de la planta de Spring Hill Mfg de Tennessee—, la pregunta inmediata era: “¿Qué tan pronto puedo regresar a trabajar?”.

“Ya puedo ver la luz al final del túnel. será bueno volver al trabajo”, dijo el afiliado al Sindicato Local 1853 de la UAW, Todd Horton, quien fue despedido por recorte hace casi dos años.

“La incertidumbre de no saber ni cuándo ni si será posible que tengas un buen empleo de calidad, no es cosa fácil. La seguridad de tener un empleo se ha convertido en una idea del pasado, y los empleos con pago digno están siendo cada vez más escasos”, manifestó Horton, quien antes trabajaba en la planta de Bowling Green (Kent.) de GM, donde se fabrica la Chevrolet Corvette.

“Estoy muy agradecido con al UAW y espero regresar al trabajo, para poder terminar mi carrera”, informó Horton, quien tiene 25 años de servicio con GM.

Sherry Bishop-Smith, miembro del Sindicato Local 1853, tiene 32 años trabajando para GM y en 1988 se trasladó de Three Rivers, Mich., a trabajar a la planta de Spring Hill.

“Se que los afiliados que fueron despedidos por recorte necesitan esta oportunidad —indicó Bishop-Smith, quien trabaja en el área de maquinaria de manivela de motor Powertrain L850—. Realmente espero ver regresar a la gente”.

Cerca de 1710 de los 6400 empleos nuevos irán a la planta de ensamblaje que ahora está parcialmente parada en la región central de Tennessee, que antes fue la casa del modelo Saturno de GM, ya descontinuado. La instalación fabrica actualmente motores L850; estampa partes de cuerpo de acero para algunos vehículos GM, así como armazones y partes de moldadura interior para el Chevrolet Traverse.

Hubo un tiempo en que la planta de Spring Hill empleó a más de 7 mil obreros miembros de la UAW, y ahora tiene 1100 trabajadores por hora.

El nuevo acuerdo y el compromiso de productos fue recibido con gran entusiasmo en Spring Hill y en sus alrededores. Fue tanto el gusto que los afiliados al Sindicato Local 1853 empezaron a buscar en internet para averiguar los detalles y ver cuándo podrían esperar ser llamados de vuelta.

La mayoría de los agremiados a ese sindicato local —y a todas sus unidades incorporadas—han sido cesados desde el 2009, cuando GM liquidó su marca Saturno durante la bancarrota, y la producción del Traverse fue trasladada de Spring Hill a la planta Lansing Delta Township de GM en Michigan.

Para muchos afiliados al Sindicato Local 1853, el recorte de personal fue un acontecimiento que cambió sus vidas.

Muchos de los obreros despedidos por recorte batallaron con el hecho de estar desempleados, viviendo con un reducido ingreso y tratando de mantenerse empleados para poder a la larga jubilarse de GM y recibir pensión. Los obreros debieron enfrentar decisiones difíciles respecto a mudarse de localidad o esperar a un anuncio que se rumoraba de un producto que saldría para Spring Hill, lo que en el otoño de 2009 parecía ser un sueño de opio.

La nación estaba en medio de la Gran Recesión, y GM, al igual que Chrysler, estaban tambaleándose al borde de la bancarrota. GM estaba pidiendo al gobierno federal un préstamo para mantenerse a flote durante una severa escasez de dinero en efectivo. El recientemente electo presidente Barack Obama presionó al SALIENTE Congreso ampliar los préstamos automotrices para GM y Chrysler a fin de salvar a la industria automotriz estadounidense.

De ahí, un salto al 2011: la industria automotriz estadounidense está financieramente saludable y obtiene ganancias. GM ha pagado la mayor parte de su préstamo gubernamental y está aumentando la producción en muchas de sus plantas en Estados Unidos.

El vicepresidente de la UAW, Joe Ashton, quien dirige el Departamento GM del sindicato, nunca se rindió con la planta Saturno ni con sus obreros, y estuvo constantemente recordándole a la empresa que esa planta debía permanecer abierta.  Ahora, bajo el nuevo Contrato Nacional 2011 entre UAW y GM, la compañía devolverá trabajo de México a las plantas estadounidenses. El nuevo contrato revierte décadas de estar mandando al extranjero trabajo de manufactura, y en cambio, vuelve a utilizar mano de obra dentro de los Estados Unidos, para las instalaciones de GM representadas por UAW.

Es lo que todo el tiempo han estado diciendo los obreros de la UAW: las empresas automotrices de Estados Unidos igualmente pueden recibir ganancias fabricando productos en Estados Unidos donde la calidad y las condiciones de seguridad y de trabajo son mejores que en cualquier parte del mundo.

La afiliada al Sindicato Local 1853 Dennis Rody, quien en 1990 se mudó de Oklahoma City para trabajar en la instalación de Spring Hill, lleva 28 años con GM y actualmente trabaja para la línea turbo Powertrain L850. “Ésta es la mejor noticia que he recibido en 4 años —comentó, al referirse a la reapertura—. Agradezco la ayuda de todos para darnos este trabajo, así como al ex congresista Lincoln Davis, al ex representante estatal Ty Cobb, al alcalde del condado Maury Jim Baile, pues confrontaron muchísimo al ayudarnos; también, gracias al gobernador Phil Bredesen”.

“Nunca se rindieron, y tampoco nuestra unión sindical”, añadió Rody.

Escrito por: Charlie McMahon.
McMahon ha sido durante 35 años miembro de la UAW con el Sindicato Local 1853.

Jennifer John contribuyó a hacer este reportaje.